<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083</id><updated>2012-02-16T15:33:05.228-08:00</updated><category term='Aliwen'/><category term='Daniela'/><category term='Tomás'/><category term='Josefina'/><category term='Matías'/><category term='Apolo'/><title type='text'>Yo no soy otro</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-5635424161503021564</id><published>2008-11-25T18:59:00.000-08:00</published><updated>2008-11-25T19:31:39.400-08:00</updated><title type='text'>Yo no soy otro. La Historia</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;a href="http://616c657468656961.blogspot.com/2008/09/aborto.html"&gt;Intro&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;a href="http://616c657468656961.blogspot.com/2008/09/atencin.html"&gt;Atención&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;a href="http://616c657468656961.blogspot.com/2008/10/percepcin.html"&gt;Percepción&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;a href="http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/memoria.html"&gt;Memoria&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;a href="http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/pensamiento-emocin.html"&gt;Pensamiento/Emoción&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;a href="http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/yo-no-soy-otro.html"&gt;Final&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-5635424161503021564?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/5635424161503021564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=5635424161503021564' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/5635424161503021564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/5635424161503021564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/intro-atencin-percepcin-memoria.html' title='Yo no soy otro. La Historia'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-4088192498387223838</id><published>2008-11-25T18:20:00.000-08:00</published><updated>2008-11-25T18:57:20.093-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Josefina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apolo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aliwen'/><title type='text'>Yo no soy otro</title><content type='html'>Aliwenko Vega no podía dormir bien. Tampoco pudo esa noche. Con enfado se salió de la cama, lanzó unas cuantas cosas al suelo, y luego hizo como si nada hubiera pasado, y se puso a bañar. En su mente oía voces que lo amedrentaban. Sintió la urgencia de salir de su casa, se fue a caminar por las cercanías. Todo parecía más nublado en esa mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Josefina había dormido bien. Se levantó con muchos ánimos, extrañamente el despertar le pareció algo menos amenazador y mucho más amable... Quizás se había acostumbrado a lo monótono de su vida. Se duchó, desayunó con su hija, le deseo un buen día, y se dirigió hacia su trabajo como siempre lo hacía. Como en un día normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apolo despertó adolorido. Se había quedado dormido en el sofá. Sin hacer mucho ruido, se preparó unos huevos fritos y los acompañó con pan tostado. Después la comida le dio asco y prefirió ver algo de televisión para hacer pasar el rato. Sintió que su celular sonaba pero no lo pudo encontrar. Estaba en alguna parte del sillón, quizás debajo. ¡La hora! ¡Era tarde! Primera vez que iba a llegar tarde... y lo pensaba esto como si hubiera estado trabajando en el mismo colegio desde hace años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matías estaba en el paradero, list para tomar el bus que lo llevaría al colegio. De pronto, por un extraño impulso,  se acercó hacioa la orilla de la vereda, como sintiendo que su amigo Tomás lo estaba llamando. ¿Dónde estaba Tomás en esos momentos? ¿Estaba en el Cielo del que le había hablado su madre? Su mamá no lo había acompañado a tomar el bus ese día, lo habían mandado solo. Lógico, él ya estaba grande... Eso le habían dicho. Debía ser cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aliwenko vio entonces a ese mismo muchacho que veía en sueños, veía al futuro asesino de niños que sin piedad quería repetir la masacre del Svante Arrhenius, ¡como si con 32 muertes no fuesen suficiente! ¡Como si la muerte de su padre, la muerte de su madre y todas las demás víctimas, la muerte de los hermanos Gutiérrez, y del Chocolate, no fueran suficiente tragedia para una sola vida! ¡Pura mierda! Bazofia a por montones. Ese chico sí que merecía morir, él sí que era una amenaza.&lt;br /&gt;-Hola, ¿te acuerdas de mí?&lt;br /&gt;-Ah... eres el señor que estaba el otro día en la estatua. ¿Quiere ir al colegio de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La congestión vehicular era insoportable, unos carabineros hacían circular a los vehículos por vías alternativas, pero el proceso era muy lento y casi imperceptible. Apolo, cegado por una necesidad extraña de enterarse qué es lo que había sucedido, caminó decidido pero preocupado hacia el lugar donde había ocurrido el accidente. Era un atropello. Otro chico había sido atropellado, no había necesitado verlo para intuirlo desde la lejanía. No podía acercarse, no debía, pero lo hizo. Lo detuvieron, sin importar que dijera que conocía a la víctima. Vio el uniforme que tenía, la mochila, la sangre. “Es Matías, es Matías” decía sin oírse, el ruido era insoportable. Tan insoportable. No pudo adelantarse a su propio derrumbe emocional, sucumbió ante la impotencia de la situación cruel que estaba evidenciando.&lt;br /&gt;-¿¡Por qué está en el suelo!? ¿¡Por qué no ha llegado la ambulancia!? – preguntaba a gritos Apolo, lleno de una combinación de ira con fracaso en su sangre. Fracaso por sobre todo.&lt;br /&gt;-Ya viene en camino ya. Viene en camino. – Respondió uno de los sujetos que lo sujetaba con fuerza para que no se acercara.&lt;br /&gt;-¡Soy su &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/08/psicologa.html"&gt;psicólogo&lt;/a&gt;! ¡Soy su psicólogo! Es intento de suicidio ¡Lo sé, lo sé!– decía en voz alta, para hacerse oír. Pero nadie parecía prestarle atención a sus palabras. Apolo se quedó observando con espanto la figura caída, atado a su imposibilidad de acción. Reconocía con dolor que el niño estaba solo en esos momentos, justo cuando necesitaba a alguien a su lado que le tomara la mano para dejarlo sentir que seguía con vida. Justo cuando necesitaba más apoyo, ¡y él no podía dárselo! Fue entonces, inesperadamente, que Apolo entendió todo el sucio juego en el que había caído. Lo entendió mientras veía marcharse a la misma persona que había estado en el colegio días atrás, y que de paso había demostrado tanta aversión hacia el pequeño. ¿¡De que servían los psicólogos, entonces, si el niño estaba allí muriendo y seguría muriendo estando él presente!? ¿¡De qué servía un psicólogo ante la crueldad, ante el abandono, ante la eterna injusticia!? ¡No había ningún sentido en todo eso! ¡Ningún alivio, ninguna dignidad!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-4088192498387223838?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/4088192498387223838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=4088192498387223838' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/4088192498387223838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/4088192498387223838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/yo-no-soy-otro.html' title='Yo no soy otro'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-6662306842749814765</id><published>2008-11-25T18:14:00.000-08:00</published><updated>2008-11-25T18:18:20.317-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás'/><title type='text'>Pensamiento... Emoción</title><content type='html'>-¿Juguemos, Tomás? Ya poh, juguemos. Tengo ganas de jugar - decía, con molesta insistencia, Matías, mientras su compañero observaba desde su asiento al resto del limitado mundo que lo rodeaba a su alrededor.&lt;br /&gt;-Estoy pensando en algo importante, Mati, estoy pensando... Después jugamos y te presto el PSP si quieres, pero ahora déjame descansar un rato - pidió Tomás.&lt;br /&gt;-¡Pero Tomás! ¡El recreo! ¡El recreo ya se acaba!&lt;br /&gt;-Se va a acabar si tú deseas que se acabe... Ahora déjame aquí, déjame solo - le dijo el muchacho, quien asumiendo una postura sapiente, comenzó a hacer anotaciones en el cuadernito que llevaba. Matías se fue a jugar con un pequeño auto, pero cerca de donde estaba su amigo, jamás se iría lejos. Jamás se iría lejos de su compañía, quedarse sin nadie con quien hablar era un temor demasiado grande como para arriesgarse. El apego que tenía el pequeño hacia ese chico que iba en un curso más alto que él les parecía a los docentes altamente extraño, pero como así se libraban de las molestias del niñito hiperactivo, mucho mejor para todos ellos. La falta de preocupación resulta alarmante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomás estaba perfeccionando su plan en esos momentos. Era su "plan maestro", como él solía decirle en secreto. Nadie más que él lo conocía. Mientras el resto de sus compañeros de curso vivían distraídos en sus propios mundos vacíos, él prefería crear o inventar distintos juegos con los que poder divertirse junto a su amigo. Sin embargo, este nuevo plan no era ningún juego de niños, se trataba de algo mucho más ambicioso. Era la recreación de la masacre que había ocurrido en el colegio hacía 10 años atrás. Un homenaje. No sabría especificar qué era lo que lo atormentaba tanto como para querer llevar el arma de su padre y disparar a sus compañeros, pero su pésima habilidad para relacionarse con sus pares, y el constante abuso que sufría por parte de otros chicos de la escuela, podrían parecer a simple vista unas variables posiblemente vinculadas a ello. Para Tomás, Matías era el único chico que valía la pena, el único que no resultaba hostil y más bien le parecía simpático, y era por eso que prefería no involucrarlo en el tiroteo. Era su amigo, no quería hacerlo caer al abismo junto consigo. Matías todavía tenía oportunidades en la vida. Para Tomás, las suyas se había agotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El memorial a los fallecidos en la masacre del Arrhenius brillaba en la cercanía. Tomás miraba los nombres de los atacantes, y en secreto juraba fidelidad a una causa que no sé si alguna vez existió. Quería ser uno de ellos, quería ser un héroe silencioso. Quería ser el protagonista de esa historia que se estaba forjando. No quería pensar en consecuencias negativas, no quería pensar en el futuro. ¿Era su decisión una especie de juego macabro? ¿Era la culminación de su creatividad? ¿Pero por qué tan joven? ¿Por qué un asesino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque se lo merecían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se lo merecían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tomás?&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-¿Quieres matarlos a todos? - preguntó el Mati.&lt;br /&gt;-¡¿De qué estás hablando?! - exclamó con miedo el Tomás, observando esta vez al chiquillo que estaba delante de sí. El pendejo sabía todo, ¡lo había descubierto! ¿Pero cómo?&lt;br /&gt;-Leí tu cuaderno el otro día. Te lo saqué para dibujar. Creí que era una de tus historias... pero era algo mejor... Yo quiero jugar a eso, ¡quiero disparar como salía ahí! ¡Quiero disparar!&lt;br /&gt;-¡Por la mierda, Matías! ¡No tenías que haberlo leído! ¡No debías! - exclamó, alterado, el muchacho. -¡¿Qué voy a hacer ahora?! ¡¿Qué voy a hacer?!&lt;br /&gt;-¡Pero Tomás...!&lt;br /&gt;-¡Cállate! Juega solo, debo irme de aquí. No quiero que te vuelvas a acercar a mí, ¿oíste? - Tomás se marchó. Matías quedó irremediablemente destruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los días siguientes Tomás comenzó cada vez más a sumergirse en su propio mundo. ya ni siquiera conversaba con su amigo. Pasaba solo durante todo el día, ni con su fmailia quería intercambair unas cuantas palabras. Ya le parecía inútil cualquier intento de comunicación. Se encerró en sí mismo y terminó perdiéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día en el que ocurrió la tragedia él se presentó puntual en el colegio, igual que siempre. Hizo todo lo que se le pedía, incluso trabajó exitosamente con sus compañeros en una dinámica de grupo que servía para afianzar lazos. Ninguna palabra con afecto, sólo acción tras acción. Como una máquina, sin ninguna sonrisa anduvo todo el día simulando que se preocupaba por el resto. Algunos encontraron que era mucho más simpático, incluso tuvieron la ingenua idea de que el más perno del curso estaba intentando cambiar. Pero él ya se había rendido desde hace tiempo. Aún así, el chico no se había ido del todo. Sin que Matías supiera, fue hacia su sala y le dejó una nota en uno de sus cuadernos, para que la leyera algún día cuando todo hubiera pasado como una mera anécdota entre muchas. Eso nunca sucedió. No hubo remota posibilidad de contacto entre ambos. No hubo perdón, aunque no era necesario, Tomás nunca había dejado de ser el ídolo del más pequeño. Era como un hermano para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con temor, Tomás caminó acercándose cada vez más hacia la calle, alejándose del centro de la vereda. La pulsión era inevitable, si una idea se le metía en la cabeza debía llegar a término. Quizás no podría desquitarse contra la vida, pero sí quería marcarle un fin cuando llegara el momento. Ese era el momento. En un principio había pensado en lanzarse desde un edificio, pero por alguna razón le apreció que la idea ya estaba repetida y que mejor debía hacer otra cosa. Por eso estaba allí, a punto de cruzar la peligrosa selva, sabiendo que no alcanzaría a llegar al otro lado. En su mente resonaba la frase que había guardado para su pequeño amigo, el pequeño&lt;br /&gt;príncipe incomprendido. El único afán de trascendencia que le quedaba reposaba en esa frase. Trágico es el olvido. Trágica la resolución de matarse, teniendo apenas 12. Se sumergió en el mar de esmog y polvo, alcanzó a levantar sus manos de forma enigmática, como clamádole al cielo, antes de que fuera azotado por el impacto. Supo que eso había sido lo mejor que pudo haber hecho, mientras su cuerpo maltratado flotaba por los aires tratando de fundirse con los astros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-6662306842749814765?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/6662306842749814765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=6662306842749814765' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/6662306842749814765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/6662306842749814765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/pensamiento-emocin.html' title='Pensamiento... Emoción'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-6329986508089748327</id><published>2008-11-15T08:40:00.000-08:00</published><updated>2008-11-15T13:44:44.828-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apolo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aliwen'/><title type='text'>Memoria</title><content type='html'>Aliwenko Vega no podia dormir bien. Estaba obligado a mantener los ojos bien abiertos durante la noche. Sus sueños lo inquietaban demasiado, prefería tener pequeños lapsos de descanso y luego despertarse, aunque eso ya lo estaba matando de a poco. Esas imágenes que iban y venían... imágenes de muerte, de sangre, de tragedia... Aliwenko reconoció en esas imágenes experiencias propias de su adolescencia. Eran recuerdos. Aliwen estaba recordando lo que había ocurrido en la masacre de su colegio cuando iba en Cuarto Medio, la &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/09/masacre-del-colegio-svante-arrhenius.html"&gt;masacre del Svante Arrhenius&lt;/a&gt;. Durante todos esos años, se había engañado con la idea de que la muerte de su padre, y la de sus compañeros de la escuela, había sido superada exitosamente durante los años posteriores, pero nunca había sido así.  Todavía podía oír el ruido de los disparos en sus oídos, sentir a su lado las respiraciones agitadas de sus amigos ocultos debajo de los pupitres, el sonido de la muerte, el olor de la sangre desparramada. Todo era un conjunto doloroso que seguía visitándolo durante las noches, rematado por el encuentro súbito con el cuerpo de su padre tirado en el suelo, con el cuerpo destruido por el disparo de una escopeta. Nunca lo había visto a él en verdad en ese estado, pero sabía que había sido así de desagradable. El viejo había muerto, había muerto haciendo clases como tanto le gustaba... Ya se había ido, y aún así no podía olvidarlo, así como tampoco podía olvidar la muerte de su madre que aconteció tiempo después. Aún así, con ella había sido distinto, con ella se había reconciliado... Quizás eso le faltaba con la figura de su padre, enfrentarse cara a cara con ese recuerdo, y finalmente aceptarlo como algo que pasó, y que era hora de dejar atrás. Debía ir directo a ese encuentro con su pasado, debía ir al colegio Svante Arrhenius para solucionar su conflicto interno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien temprano en la mañana, apareció Aliwenko en el colegio donde había estudiado sus dos últimos años de Enseñanza Media. Allí estaba el Svante Arrhenius, casi como si fuera intocable por el tiempo. Aliwen había llegado con la intención de ver cambios, pero sintió que estaba parado en su propio recuerdo, con la misma gente, con el mismo diseño. Por supuesta que dicha impresión no era del todo acertada, muy pocas cosas dentro del colegio seguían siendo las mismas que hacía diez años, pero no le pidan presición a un sujeto atormentado. Apenas había cruzado un poco de la parte delantera del colegio, y se sintió cansado por tanta imagen dolorosa que surgía desde dentro, así que decidió sentarse en una banca que había por allí cerca, para ordenar su mente un poco. Reconoció en los estudiantes que conversaban por allí sentados en el césped, a sus propios amigos, y a la mujer gorda que caminó cerca de él, a la misma directora que había estado durante los años en los que estudió en ese lugar. Le extrañó que nadie le reconociera como ex alumno dentro de un ambiente tan familiar, incluso había tenido que decir en la entrada que era un apoderado que iba a conversar con un profesor con el que había sido citado, había tenido que mentir para que le dejaran pasar, ¿cómo podía ser eso posible? Además, él era un escritor, había ganado un premio, su libro había sido famoso... ¡¿Por qué nadie lo podía saludar, y darle sus condolencias?! ¡¿Por qué nadie...?!&lt;br /&gt;-¿Está esperando a alguien? - preguntó de improviso un sujeto que se había sentado a su lado.&lt;br /&gt;-No... no... yo sólo - trataba de responder, vacilante, Aliwen - yo sólo soy un ex alumno de este colegio. Vine a visitarlo para ver cómo estaba después de tantos años. Me llamo Alejandro.&lt;br /&gt;-Ah, hola Alejandro. Mucho gusto. Yo soy nuevo en este lugar, soy psicólogo educacional. Me llamo Apolo  - agregó cordialmente el sujeto. Aliwen pensó entonces que debió haber sospechado desde antes que se trataba de un psicólogo, por ese aspecto que tenía  de sujeto bonachón pero entrometido, pero había sido la corta edad del tipo la que lo había distraído.&lt;br /&gt;-Yo conocí a un Apolo hace mucho tiempo... - señaló Aliwen, sin saber qué más agregar a la conversación.&lt;br /&gt;-¿No era acaso un personaje de tu novela? ¿Uno de los hermanos que sufría xerodermia pigmentosa? - preguntó, astutamente, el psicólogo.&lt;br /&gt;-Ese chico existió en verdad... No era un invento. Yo puse que estaba basado en hechos reales en la primera página... - respondió Aliwen, sin querer hacer referencia al hecho de que lo habían descubierto respecto a su identidad.&lt;br /&gt;-Todos ponen lo mismo... Pero qué más da, real o ficticio, todo pertenece al mismo orden de las cosas... - Ambos se quedaron en silencio por un rato. -Alejandro, ¿viniste a buscar algo en particular? - tuvo que preguntar Apolo.&lt;br /&gt;-Yo... yo quería ver cómo estaba el colegio ahora. Tú sabes, yo estuve en... en ese año... y...&lt;br /&gt;-No te preocupes, entiendo a lo que te refieres. Si quieres te acompaño a recorrer el colegio - propuso el psicólogo, fingiendo amabilidad.&lt;br /&gt;-No, gracias... sólo quiero quedarme aquí un rato. Yo solo - añadió Aliwen, con tono cortante.&lt;br /&gt;-OK, te dejaré solo. Pero si necesitas conversar con alguien, bueno, creo que sabrás donde está mi oficina... debe ser la misma oficina desde hace años. Que estés bien, Alejandro. Un gusto haberte conocido  - fue lo último que dijo el psicólogo antes de irse, dándole especial énfasis al nombre que había inventado Aliwen.&lt;br /&gt;-Chao, Apolo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escultura en honor a los fallecidos tenía un aire de nostalgia impresionante. Se notaba que el colegio se había esmerado en demostrar que el dolor había sido real. Allí aparecían los nombres de cada uno de los afectados. También salía el nombre de los que habían disparado... una ofensa inmensa (por suerte se notaba que algunas personas con conciencia habían querido borrar esos nombres de cualquier modo, ya que casi se hacían ilegibles). Al final aparecía "Juan Carlos Peña" anotado entre las víctimas, algo que coronaba el absurdo. Estaba allí muy ensimismado Aliwen leyendo los nombres, cuando un niño llegó sin previo aviso a ese lugar, interrumpiendo toda concentración con sus ruiditos extraños que hacía con la boca, como si estuviera disparando con una pistola ficticia.&lt;br /&gt;-Hey, eso no es gracioso - le dijo Aliwenko, para corregir su extraño comportamiento de niño imbécil que no tiene respeto hacia los demás.&lt;br /&gt;-Te estoy disparando. ¡Bang, bang! Si yo fuera un asesino, estarías muerto. ¿Cómo no va a ser divertido disparar? Es mejor que andar corriendo como tonto, o jugando con autitos estúpidos como los demás... eso sí que es aburrido. - El chico siguió jugando disparando a los que se encontraban en la lejanía. Se notaba que no era un chico normal, eso estaba seguro. Tenía cara como de tonto.&lt;br /&gt;-¿Por qué mejor no te vas a jugar a otro lado? Estoy ocupado... - le sugirió al pequeño, con molestia, Aliwenko Vega.&lt;br /&gt;-No estás haciendo nada importante, sólo estás sentado allí viendo esa estatua. Eso no es importante, estás perdiendo el tiempo - le contestó el chiquillo malcriado. En ese instante ya Aliwen ardía de ira.&lt;br /&gt;-¿Cómo se te ocurre decir eso? ¿Que no es importante esto? ¿Que no es importante recordar lo que sucedió acá? ¡Eres un niño desconsiderado! ¡No tienes idea de lo que estás hablando! Sólo eres un niño tonto, un niño sin amigos que anda disparando con una pistola invisible. ¡No eres nadie! - gritó con enfado Aliwen. El chico quedó impactado, como si la ofensa hubiera llegado a lo más hondo de su alma, o al menos a lo más hondo de su existencia.&lt;br /&gt;-Oye, no deberías tratarlo así  - impuso una voz, la del psicólogo, que se venía acercando al memorial. -No le hagas caso, Mati. Tú sabes que no eres tonto, ni nada de eso. Este hombre está triste porque perdió a unas personas muy queridas en esa tragedia, de la que habla la escultura, no se siente muy bien, es por eso que reaccionó de esa manera. ¿Por qué mejor no te vas a la sala? Las clases están a punto de empezar... - el chico asintió, con algo de miedo en sus ojos. El miedo pronto se tranformó en rabia cotra ese extraño que se había atrevido a levantarle la voz.&lt;br /&gt;-Mi amigo Tomás siempre hablaba de lo que pasó ese día. El me dijo que quería repetirlo pronto. Yo no entendía bien de lo que hablaba, pero le prometí que lo iba a ayudar. Lo haría, lo haría mil veces de nuevo, porque los demás son tontos, ellos son los tontos, no yo. No yo - soltó el muchacho repentinamente, antes de irse a la sala. Aliwenko quedó indignado, Apolo tuvo que contenerlo para que no hiciera algo inapropiado contra el pequeño.&lt;br /&gt;-Tiene un tipo de SDA/H. Tienes que entenderlo, puede ser un poco precipitado para sus cosas - trató de defenderlo el psicólogo, para quitarle culpa al chiquillo. Pero las cosas no se podían minimizar así de fácil, ese tal "Mati"  era un completo peligro para la sociedad.&lt;br /&gt;-Ese niño es un antisocial, debería estar en un colegio para enfermos. Me voy de aquí, no tolero más este circo - agregó Aliwenko Vega. Estaba sumamente molesto. Había ido al colegio a buscar paz, y lo único que había encontrado era que las cosas seguían estando iguales. Seguía existiendo incluso la misma amenaza. No podía tolerar eso, debía hacer algo al respecto cuanto antes. "Este mundo está lleno de gente que no vale la pena. Gente que quiere hacer daño, gente que no se adapta. Siempre va a ser así, hay que hacer algo, hay que detener a todos estos maniáticos que andan sueltos..." se decía a sí mismo, mientras aguardaba el bus en el paradero. La espera se hacía interminable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-6329986508089748327?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/6329986508089748327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=6329986508089748327' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/6329986508089748327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/6329986508089748327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/11/memoria.html' title='Memoria'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-497954388670813325</id><published>2008-10-26T07:09:00.000-07:00</published><updated>2008-11-01T22:49:29.721-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Daniela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Josefina'/><title type='text'>Percepción</title><content type='html'>Josefina disfrutaba ir todos los días, antes de irse para su casa después del trabajo, a una plazuela que quedaba cerca de la playa, y desde donde se podía disfrutar del mar en su plenitud. Podía verlo, podía oírlo, y podía tocarlo con las pequeñas gotitas de agua que caían en su rostro, casi sintiéndose congelada al bañarse por su inmaculada belleza de mar agresivo y sin moral alguna. Todos los días iba, sin falta. Excepto ese. En aquel día, Josefina anduvo en su auto durante horas, circulando inútilmente por distintas calles por las que nadie importante iba pasando, para luego detenerse, abandonar su auto, y dirigirse a su casa a pie. Al llegar allí, se encontró a su hija utilizando el computador y almorzando a la vez, mientras veía unos estúpidos videos por Internet (que solo adolescentes sin una pizca de madurez podían ver con tanto entusiasmo). Comúnmente se enfadaría con esa falta de buen juicio por parte de &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/11/danielita.html"&gt;Danielita&lt;/a&gt; (uno se supone que almuerza en la mesa, no en los lugares donde se está destinado a trabajar), pero aquel día ni siquiera le dirigió la palabra, inclusive cuando ella le preguntó qué hacía allí tan temprano, y por qué no se encontraba en el trabajo como de costumbre, la mujer simplemente prefirió guardar silencio e irse a refugiar en su dormitorio. No salió de ese lugar en toda la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al anochecer, consideró que era hora de enfrentar la verdad. Encendió el televisor decidida, pero los noticieros nocturnos no comenzaban aún a transmitirse. Se tranquilizó por unos segundos, luego la dolorosa idea de que su nombre aparecería en las pantallas de todo Chile en algún instante ocupó su cabeza y no la dejaba en paz. Se comenzó a preguntar si acaso su nombre iba a estar inscrito con letras blancas o rojas, pero se dio cuenta de que esa había sido la duda más estúpida que había tenido en toda su vida (incluso más estúpida que su duda acerca de la felicidad de los perros). Era obvio que las letras serían rojas, como en sus peores pesadillas, eso estaba seguro. La única forma posible de escapar de ese infierno sería desaparecer de cualquier tipo de existencia, pero eso le parecía irrealizable. Aún así, lo mejor que podía hacer era marcharse de ese hogar, para no manchar el honor de su familia. Al menos así podía prolongar lo inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínense cuán sorprendida se puso al toparse con el chico, al mismo chico que había alcanzado a ver unos segundos antes de que la tragedia aconteciera en la mañana, allí, cerca de su casa, como esperándola. El muchacho murmuraba algo, Josefina estaba desesperada porque no podía entener ni siquiera un ápice de lo que estaba pronunciando. Sólo podía ver un movimiento de labios, nada más que eso.  La situación era pura incoherencia en su estado más sólido, pero eso la hizo sentir más segura. De alguna forma había traspasado el umbral de la realidad, al fin podía librarse de cualquier condena, cualquier juicio posible que pudieran hacer contra ella cualquier malintencionado e ignorante. Le bastó ver una sonrisa en el rostro del niño, para saber que todo el infierno había pasado. Era un gesto de perdón absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el noticiario había empezado, Daniela, la hija, contempló con horror la imagen de su madre en el televisor. Las letras que aparecían en la parte de abajo de la pantalla eran blancas, con un fondo rojo, y la palabra "culpabilidad" se podía leer entre líneas. El rostro de Josefina aparecía ideal para la ocasión, frío, lúgubre, casi malicioso, como si el &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/11/accidente.html"&gt;accidente&lt;/a&gt; que había ocurrido hubiera sido la única razón de su amargada existencia. Como si la muerte de ese niño pequeño al que había atropellado la aguardase desde hace siglos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-497954388670813325?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/497954388670813325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=497954388670813325' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/497954388670813325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/497954388670813325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/10/percepcin.html' title='Percepción'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-757756125173165506</id><published>2008-09-30T22:54:00.000-07:00</published><updated>2008-10-14T16:44:44.640-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apolo'/><title type='text'>Atención</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Allí estaba, el Colegio Svante Arrhenius, en frente de sus ojos. El sitio tenía toda su historia, hace poco una &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/09/masacre-del-colegio-svante-arrhenius.html"&gt;tragedia&lt;/a&gt; había sacudido el lugar, dejando un ambiente muy tenso y agotador. Lo que menos quería la gente era toparse con otro grupo de estudiantes que fuera capaz de asesinar al resto de sus compañeros. Para Apolo, ese sería su primer trabajo en serio, así que no quería estropear nada. Temía que podía encontrarse con alumnos llenos de problemas debido a ese ambiente opresivo que había observado de inmediato, pero por sobre todo, debido a las grandes exigencias académicas del colegio, que eran reconocidas dentro de toda Viña del Mar. Casos de estrés iban a estar por montones. Pero todo era tratable, no debía intimidarse. Estaba preparado para ello. Claro que no pensó que ya el primer chico que le presentaran, sería un dolor de cabeza tan rápido. Déficit atencional con hiperactividad, ¿algo podía ser más desquiciante que eso? En ese instante comenzó a dudar por centésima vez si acaso ser psicólogo había sido la decisión correcta, aunque debido al insistente ruido causado por el alboroto del muchacho la duda no fue planteada del todo, quedó como una duda a medias.&lt;br /&gt;-Entonces, &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/10/matas.html"&gt;Matías&lt;/a&gt;… aquí no dice mucho sobre ti en este papelito.&lt;br /&gt;-El  tipo anterior era un idiota. No sabía hacer nada, no sabía hacer nada. Yo sé dibujar. ¿Quieres un dibujo? Ah, mira, le gusta volar. ¡Brrrumm! – hacía imitando un ruido… un ruido motorizado, moviendo en el aire un juguete que había traído consigo. El dibujo había quedado abandonado en un segundo, ¡qué desastre! La hiperactividad no era algo que le agradara mucho a Apolo, especialmente tomando en cuenta que detestaba que desordenaran su orden establecido al momento de instalarse y hacer suyo un lugar. Ante sus ojos, el comportamiento de Matías era sumamente detestable, y eso que estaba preparado para soportar cosas mucho peores.&lt;br /&gt;-El otro señor que estaba acá antes dijo que yo no era tonto, que le iba a hablar a mis papás para que no me dijeran así. Pero eso nunca lo hizo. O tal vez lo hizo, no sé, pero a ellos no les importó. –balbuceaba, rápidamente, Matías, mientras se desplazaba dejando un caos a su paso. Comenzó a jugar con las cosas que tenía Apolo encima del escritorio.&lt;br /&gt;-¿No te tratan bien tus papás, Matías? – preguntó el psicólogo, de una forma tal que parecía más preocupado de que se fuera lo más pronto posible el chiquillo, en vez de estar realmente inserto en la situación. – Bueno… quizás yo pueda hablar con ellos en algún momento. Pero ahora tengo que hacer algo…&lt;br /&gt;-Ah, ya… Mira, hice un dibujo – agregó, entusiasmado, el chico, mientras le extendía una hoja con una figura amorfa en ella.&lt;br /&gt;-Oh… gracias, Matías. Es un lindo… un lindo dibujo. – murmuró el psicólogo. –Matías, ¿tomas algún medicamento para tu enfermedad? Porque es sumamente necesario que...&lt;br /&gt;-¿Estoy enfermo? – preguntó, con inquietud, el muchacho, mirando a Apolo como asustado. Apolo no supo qué responder. ¿Lo estaba? ¿Estaba enfermo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo con Matías fue lento y extenuante. Todos los días recibía una visita de él en su oficina. Pronto se acostumbró a su presencia, y se empezó a interesar en su caso. Se comenzó a involucrar en serio.  Ver a Matías le recordaba su infancia, pero notando de inmediato las diferencias que tuvo él en su pasado, un chico muy aburrido que prefería estar horas y horas viendo televisión antes que jugar lleno de excitación con sus juguetes, en comparación con la alma llena de vida del pequeño chiquillo. Eran diametralmente opuestos, pero eso conseguía establecer una conexión aún mayor con su historial personal. Había un peligro latente en la vida de Matías. El chico estaba deprimido. Algunos factores, como la incomprensión de sus profesores, la intolerancia de sus padres, y el abuso de algunos de sus compañeros, empeoraba la sensación que tenía el chico de que había algo muy mal dentro de él  que lo hacía inferior al resto (una creencia que se veía alimentada negativamente por todos esos influjos externos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apolo se preguntaba habitualmente si la permanencia de Matías dentro del establecimiento dependía exclusivamente de sus habilidades como psicólogo (y si acaso lograba disminuir el constante descontrol del pequeño dentro del aula), o si existía un verdadero compromiso por parte de la Dirección del colegio hacia su caso particular. La respuesta que le parecía la más cercana a la realidad, era que efectivamente de lo único que se preocupaban era de que el chico cambiara, que s epusiera "mejor" gracias a su participación activa como reformulador de comportamientos autorizado. Cuando veía cómo los demás compañeros de Matías solían abusar de él, y &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/10/marginados.html"&gt;marginarlo&lt;/a&gt; de las actividades de recreación diarias, le irritaba la falta de preocupación del colegio frente a su bienestar como alumno. Pareciera que infravaloraban al muchacho. ¿Lo veían siendo molestado por sus pares, o lo único que veían era un poco de sumisión necesaria dentro de aquel enfado que significaba tener un estudiante así de inquieto, como si mereciera alguna especie de castigo? Esa falta de ética le hacía sentir que el mundo se estaba cayendo a pedazos. Lo querían distinto, lo querían aplastado. Querían quitarle la vitalidad de sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasa si está bien siendo como es? – preguntó de improviso Apolo a su novia, mientras estaban cenando una comida de esas que envían a domicilio. Susana lo miró perpleja, desconcertada por el brusco cambio de tema que había hecho súbitamente. Había vuelto a suceder. Apolo siempre evitaba hablar de la necesidad de afianzar su relación, estableciendo un compromiso “más serio”, justo cuando ella trataba de instalar sutilmente la conversación.  -¿Qué pasa si Matías no es el problema, y son los otros? ¿Si no es él, y es el mundo?&lt;br /&gt;-De nuevo hablando de ese niño… ¿No deberías guardar los problemas de tus pacientes en tu propia oficina? Te hace mal centrarte tanto en eso… deberías soltarte un poco – comentó, molesta, su novia, mientras dejaba de lado el plato del que había estado comiendo hacía unos segundos.&lt;br /&gt;-Debo centrarme en ellos… Debo preocuparme por cada chico que llega a pedirme ayuda. Porque son más que pacientes... Si no fuera como soy, la psicología sería más deshumanizante para mí que lo que ya es.&lt;br /&gt;-¿Por qué me tienes que cambiar el tema, Apolo? – preguntó, levantando la voz y denotando su molestia, Susana. -Yo te hablo de lo lindo que es casarse, tener hijos, formar una familia como cualquier otra pareja que ha estado junta tanto tiempo… ¡y me vienes con tonterías de que está bien ser enfermo, y andar como tonto molestando a  todo el mundo sin aprender nada en las clases! ¡¿Qué te está pasando?!&lt;br /&gt;-Tal vez no necesita saber esas cosas. Tal vez él, él sólo necesita comprensión, y un trato distinto… – dijo Apolo, perdiéndose, alejándose de la discusión, sumiéndose en la más profunda desesperación de no saber qué responder de forma certera.  Porque ya no había palabras, ya no había conceptos que pudieran cubrir el vacío.&lt;br /&gt;-¿Te das cuenta de lo que me estás diciendo? Son huevadas, puras huevadas. ¡Ese chiquillo, y cualquier otro chico con problemas,  no podrían sobrevivir entonces si los dejáramos así como si nada! ¿Quieres un criadero de anormales moviéndose por la vida sin hacer algo productivo? Si quieres aburrirme con discusiones tontas, entonces dímelo así, de una vez: “Sabes qué, Susy, te quiero aburrir con cuestiones tontas”, o “Susy, me creo una especie de genio incomprendido, así que te voy a hablar de que la sociedad está mal”. ¡Como si no hubiera ya suficiente basura que habla sobre eso!  – Apolo contemplaba la copa que había sobre la mesa, viendo a Susana a través de un reflejo que se formaba en ella. No quería mirarla. No quería verla.&lt;br /&gt;-Yo… estoy cansado, Susana. Estoy cansado…&lt;br /&gt;-¿Y qué pasa con mi cansancio? –Replicó, de inmediato, ella – ¿Me lo trago?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apolo se quedó solo en la mesa. Sacó un pedazo de pollo con el tenedor, y se puso a comer, acompañado del silencio imaginario que se había formado. El pollo había perdido el sabor, como si el instante mismo se fundiera con su paladar. Es que era irreparable. Todo se había vuelto irreparable desde ese mismo instante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-757756125173165506?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/757756125173165506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=757756125173165506' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/757756125173165506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/757756125173165506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/09/atencin.html' title='Atención'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2446734685465944083.post-2927140280296337368</id><published>2008-09-09T23:08:00.000-07:00</published><updated>2008-10-14T16:10:00.664-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apolo'/><title type='text'>Devenir</title><content type='html'>Aunque la &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/"&gt;puntualidad&lt;/a&gt; era una de sus virtudes más preciadas, aquel día estaba llegando varios minutos atrasado al trabajo. El bus no avanzaba. Aprovechando el rato libre que tenía en esos momentos de espera (y ya que no podía hacer nada más), se dio el lujo de comenzar a pensar sobre la posibilidad de comprarse un auto de una vez por todas. Había evitado el tema desde hace mucho tiempo, pero en ese momento no tuvo más remedio que ceder ante el impulso incontrolable de su mente clamando velocidad a gritos. Comenzó a recordar aquellos titánicos discursos que soltaba su padre haciéndole ver que era necesario para un profesional joven como él tener un medio de transporte propio por el cual movilizarse, no acudir a la vulgaridad de los microbuses o los metros, que eran centros de acumulación de gente común y corriente. Esos viejos discursos trajeron consigo el remordimiento de no haber ido a visitar a su padre desde varios meses, y aunque se lo tuviera bien merecido el viejo, le parecía preocupante el hecho de que no supiera siquiera si seguía vivo o muerto, lo que resulta ser el requisito mínimo que uno necesita aprobar para alcanzar el grado de hijo más o menos decente. “No he tenido tiempo”, se excusó dentro de sí una voz que parecía difuminarse junto al ruido del tráfico estancado en la avenida.&lt;br /&gt;-¿Pero por qué tarda tanto? – preguntó molesto Apolo al sujeto que conducía el microbús. Vomitó las palabras de improviso, sin reparar en ellas lo suficiente como para canalizar aquel tono de enfado que alcanzó a transmitir.&lt;br /&gt;-Parece que hubo un accidente. Vamos a estar aquí para rato – aclaró el chofer, mientras bebía un agua mineral que había sacado quizás de dónde.&lt;br /&gt;-¿Un accidente? – Un extraño presentimiento se le vino a la cabeza. ¿Otro accidente? Y era en esa misma calle además... -¿Puede abrir la puerta, por favor? Me quiero bajar aquí – dijo Apolo, esta vez con una voz algo más cordial, aunque aún era notable cierto nerviosismo latente.&lt;br /&gt;-Pero este no es paradero…&lt;br /&gt;-¿Cree que a alguien le va a importar que abra la puerta  en un sitio no habilitado? Todos deben estar preocupados del accidente ahora, sólo abra la puerta – agregó Apolo, con un tono imperativo que no parecía para nada vinculado con su profesión. A veces solía perder la paciencia demasiado rápido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta estaba abierta. Bajó. La congestión vehicular era insoportable, unos carabineros hacían circular a los vehículos por vías alternativas, pero el proceso era muy lento y casi imperceptible. Apolo, cegado por una necesidad extraña de enterarse qué es lo que había sucedido, caminó decidido pero preocupado hacia el lugar donde había ocurrido el accidente. Era un atropello. Otro niño había sido atropellado, no había necesitado verlo para intuirlo desde la lejanía. No podía acercarse, no debía, pero lo hizo. Lo detuvieron, sin importar que dijera que conocía  a la víctima. Vio el uniforme que tenía, la mochila, la sangre. “Es Matías, es Matías” decía sin oírse, el ruido era insoportable. Tan insoportable. No pudo adelantarse a su propio derrumbe emocional, sucumbió ante la impotencia de la situación cruel que estaba evidenciando.&lt;br /&gt;-¿¡Por qué está en el suelo!? ¿¡Por qué no ha llegado la ambulancia!?  – preguntaba a gritos Apolo, lleno de una combinación de ira con fracaso en su sangre. Fracaso por sobre todo.&lt;br /&gt;-Ya viene en camino ya. Viene en camino. – Respondió uno de los sujetos que lo sujetaba con fuerza para que no se acercara.&lt;br /&gt;-¡Soy su &lt;a href="http://616c657468656961-enciclopedia.blogspot.com/2008/08/psicologa.html"&gt;psicólogo&lt;/a&gt;! ¡Soy su psicólogo! Es intento de suicidio ¡Lo sé, lo sé!– decía en voz alta, para hacerse oír. Pero nadie parecía prestarle atención a sus palabras.  Apolo se quedó observando con espanto la figura caída, atado a su imposibilidad de acción. Reconocía con dolor que el niño estaba solo en esos momentos, justo cuando necesitaba a alguien a su lado que le tomara la mano para dejarlo sentir que seguía con vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2446734685465944083-2927140280296337368?l=616c657468656961.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://616c657468656961.blogspot.com/feeds/2927140280296337368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2446734685465944083&amp;postID=2927140280296337368' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/2927140280296337368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2446734685465944083/posts/default/2927140280296337368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://616c657468656961.blogspot.com/2008/09/aborto.html' title='Devenir'/><author><name>Jerxx</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10389518201966033777</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://3.bp.blogspot.com/_Xi3WpjtCD9Q/SxQRYqCmyTI/AAAAAAAAAcg/iKWWTgd54E4/S220/Jx+new+logo+mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
